La antigua lengua egipcia y los jeroglíficos
La escritura egipcia de figuras se llamaba escritura jeroglífica, que en griego significa "grabados sagrados". Más tarde los escribas desarrollaron otros dos tipos de escritura, la hierática (los textos hieráticos siempre se leen de derecha a izquierda) y la demótica, que se escribían con mucha más rapidez.
Los jeroglíficos se leen bien de izquierda derecha o de derecha a izquierda y se escribían en columnas o en líneas. Cuando las figuras están orientadas hacia la izquierda el lector debe saber que tiene que empezar por la izquierda; la orientación de la cara de animales o de personas indicaba la dirección en la que se tenía que leer.
Los jeroglíficos se leen bien de izquierda derecha o de derecha a izquierda y se escribían en columnas o en líneas. Cuando las figuras están orientadas hacia la izquierda el lector debe saber que tiene que empezar por la izquierda; la orientación de la cara de animales o de personas indicaba la dirección en la que se tenía que leer.
Los monumentos, las estatuas y otros objetos egipcios están cubiertos de jeroglíficos, un tipo de escritura con símbolos que durante casi 1500 años, nadie supo interpretar esta escritura de figuras del antiguo Egipto hasta que en 1822, el lingüista francés Champollion descubrió el modo de leerlos, aportando una nueva e inmensa fuente de información.
El erudito francés Jean François Champollion dedicó casi toda su vida a descifrar el código. Jean François Champollion fue un excelente lingüista; a los 16 años dominaba 12 lenguas. Los primeros jeroglíficos que descifró fueron nombres de faraones.
En 1822 hizo un gran salto adelante al estudiar la piedra de Rosetta, y pronto los expertos pudieron leer las inscripciones de muchas obras egipcias. La piedra de Rosetta es una estela de basalto negro hallada cerca de Rosetta, en el delta del Nilo. Grabada en el 196 a. C., La piedra de Rosetta fue desenterrada en 1799. Un mismo texto está escrito en la escritura jeroglífica, en la escritura demótica y en griego. Champollion sabía leer el griego y utilizó ese texto para traducir los otros dos escritos.
En 1824 ya había traducido casi todos los símbolos y había empezado a conocer la gramática egipcia. Sin embargo el físico inglés Thomas Young fue quien descifro por primera vez los jeroglíficos de los nombres Tolomeo y Cleopatra en la piedra de Rosetta.
Pero Champollion hizo un enorme progreso cuando descubrió que algunos símbolos representaban ideas, mientras que otros, simples sonidos. Un jeroglífico puede representar una palabra o un sonido. Para ahorrar tiempo, muchos jeroglíficos no representan solo un sonido, sino dos incluso tres a la vez. Por ejemplo en vez de escribir “sa” Con dos jeroglíficos, uno para cada sonido por separado, se escribía con un solo símbolo: un pato.
Algunos símbolos servían de pista. Eran los determinativos, que se añadían al texto para dejar más claro el significado, pero no representaban ningún sonido.

El nombre del faraón se escribía dentro De un disco ovalado llamado cartucho. Se puede reconocer el nombre de un faraón porque está escrito siempre dentro de un cartucho.
El erudito francés Jean François Champollion dedicó casi toda su vida a descifrar el código. Jean François Champollion fue un excelente lingüista; a los 16 años dominaba 12 lenguas. Los primeros jeroglíficos que descifró fueron nombres de faraones.
En 1822 hizo un gran salto adelante al estudiar la piedra de Rosetta, y pronto los expertos pudieron leer las inscripciones de muchas obras egipcias. La piedra de Rosetta es una estela de basalto negro hallada cerca de Rosetta, en el delta del Nilo. Grabada en el 196 a. C., La piedra de Rosetta fue desenterrada en 1799. Un mismo texto está escrito en la escritura jeroglífica, en la escritura demótica y en griego. Champollion sabía leer el griego y utilizó ese texto para traducir los otros dos escritos.
En 1824 ya había traducido casi todos los símbolos y había empezado a conocer la gramática egipcia. Sin embargo el físico inglés Thomas Young fue quien descifro por primera vez los jeroglíficos de los nombres Tolomeo y Cleopatra en la piedra de Rosetta.
Pero Champollion hizo un enorme progreso cuando descubrió que algunos símbolos representaban ideas, mientras que otros, simples sonidos. Un jeroglífico puede representar una palabra o un sonido. Para ahorrar tiempo, muchos jeroglíficos no representan solo un sonido, sino dos incluso tres a la vez. Por ejemplo en vez de escribir “sa” Con dos jeroglíficos, uno para cada sonido por separado, se escribía con un solo símbolo: un pato.

El alfabeto está formado por 24 jeroglíficos que representaban cada uno un solo sonido. Cada palabra se escribía exactamente cómo se pronunciaba, aunque solo las consonantes, las vocales se omitían.
La antigua lengua egipcia es de tipo consonántico (como también lo son las lenguas semíticas) Y las indicaciones relativas a la lectura de las vocales aparecen solo en época Post faraónica. Para agilizar la lectura se suele poner, por puro convencionalismo, una "e" entre las consonantes (por ejemplo HeTeP es igual a HTP, que significa oferta).
El nombre del faraón se escribía dentro De un disco ovalado llamado cartucho. Se puede reconocer el nombre de un faraón porque está escrito siempre dentro de un cartucho.
Los egipcios creían que los símbolos tenían poderes positivos y negativos. A veces los escribas cortaban cabezas de serpiente o dibujaban halcones sin garra para protegerse del mal, en cambio los símbolos como el ojo de Wadjet buena suerte.


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